RURAL EMPRENDE
BRECHA DIGITAL
La Brecha Digital, también llamada Fractura Digital o Estratificación Digital, procede del término inglés Digital Divide.
Una de las teorías mediante la que han intentado explicar esta situación, es la del analfabetismo digital, es decir, el problema que tiene gran parte de la población, especialmente los de cierta edad para manejarse con las nuevas tecnologías.
La inclusión digital, sostiene este sector de la sociedad civil, hay que pensarla como un asunto colectivo, no individual, donde los beneficios sociales hay que verlos en relación a los que se generan para las comunidades, organizaciones, familias y grupos que sacan provecho de las tecnologías, aunque no tengan acceso a éstas. La eficacia de las políticas de inclusión digital dependerán de las posibilidades de integración del conocimiento en los propios objetivos de sus beneficiarios, considerando que no existe un solo modelo, sino muchas posibles sociedades de la información y de la comunicación adaptadas según las diferentes necesidades y objetivos individuales y comunes de un planeta para nada homogéneo.
Según la Organización Mundial del Comercio, las nuevas oportunidades tecnológicas (y del libre comercio a escala global) serán el motor de una “tercera revolución industrial”. Gracias a las TICs, se sostiene, se podrán anular las brechas de pobreza y de falta de recursos existentes, confrontándose en el campo de la economía, de las transformaciones políticas y sociales, de la identidad, en la cultura y en el poder, modelando nuevas relaciones a escala global.
Se han creado diferentes estrategias para disminuir la Brecha Digital, entre las que destacan la implantación de políticas de accesibilidad, para que todo el mundo tenga acceso a Internet, y, la formación de los usuarios para que puedan utilizar la tecnología correctamente.
Por contrapartida, destacar que también hay opositores a la teoría de La Brecha Digital, estos argumentan que se trata de un asunto que ha sido objeto de manipulaciones políticas y que las actuales diferencias observadas en el acceso y uso de las tecnologías de la información y la comunicación, se salvarán gracias al destacado impulso de este sector del mercado.
Algunos datos sobre la brecha digital y el mundo rural, extraídos del informe eEspaña 2008 de la Fundación Orange:
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Tipo de conexión a Internet desde los hogares europeos según densidad de la población. 2007, en % sobre el total de hogares con acceso a Internet

Fuente: Eurostat (2008)
Las líneas telefónicas convencionales han perdido importancia en los países de la Unión Europea con el paso de los años. Frente al predominio de la banda ancha, la línea telefónica convencional se usa en mayor medida en las zonas rurales que en los núcleos urbanos.
- Razones por las que no se dispone de acceso a Internet de banda ancha desde el hogar. 2007, en % sobre el total de hogares sin acceso a Internet
Fuente: eEspaña 2008 a partir de INE (2008)
La mayor parte de los hogares tienen conexión a Internet fundamentalmente a través de líneas de banda ancha. Las principales razones que se argumentan para no adoptar este tipo de líneas son no necesitarlo y el coste de la conexión. Sin embargo, en las zonas rurales hay una razón que sobresale frente al resto de argumentos y es no poder disponer de conexión de banda ancha en su zona. Efectivamente, las características de determinadas zonas rurales, como pueden ser la baja densidad de población, la no existencia de determinadas infraestructuras e incluso de servicios básicos de telecomunicaciones, como consecuencia de su ubicación geográfica, dificultan la implantación de las líneas de banda ancha.





